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Entradas

Su diario.

En su diario el hombre escribió: "Estoy con ella pero pienso en ti, todavía me duele que lo eligieras a él". Entonces decidió que se lo iba a decir, y agarró su teléfono, y le escribió un whatsapp, pero no se lo mandó.
Entradas recientes

Exageración.

- ¿Tenías que renunciar? - No tenía otra opción. - Pero no dices que ella te engañó, te maltrató, que era una perra, lo dices todo el tiempo, ella era una perra, eso es lo que me dices. - Lo era. - ¿Entonces? - Pero, ¿qué es lo que te pasa? ¿nunca amaste a alguien? nunca amaste tanto que dejaste de sentir que eras algo, que tu cuerpo ya no estaba, que habitabas en el otro. - Aparentemente no, porque no lo entiendo y me parece una exageración. - Bueno si alguna vez te pasa vas a ver que cada vez que veas a esa persona vas a sentir que es tu brazo el que está del otro lado, que es otro cuerpo pero es tu cuerpo, extrañas no a otra persona, extrañas una parte de ti. - Pero era una perra. - Claro, yo también era esa perra, y eso es a lo mejor lo que me molesta, que obligaron a esa parte de mi a ser algo que yo no quería. Es como que te hacen engañarte a ti mismo. - Me parece una exageración, uno siempre es uno, si te entregas así no es otra cosa más que debilidad y me …

Campo.

- Que rico amor, hueles a motosierra. - Y... te pone cachonda porque sabes que coges calentito. - ¿Me vas a dar? - Es lo único que quiero hacer, darte.

Presentación de "Vuelta de campana".

Presentación de la novela "Vuelta de campana", a cargo del Prof. Néstor De La Llana. 

El sol.

Ella se sentaba frente a mi, en el mismo escritorio.      Mis escritorios estaban en forma de ele. El cuarto era un cuadrado, cuando entrabas a la izquierda estaba el escritorio pequeño contra la pared en la esquina, el grande paralelo a la pared de la puerta, se me creaba así un pequeño nicho de felicidad, en el que me sentía protegido para adentrarme en las profundidades y la soledad absoluta. La pared frente a la puerta tenía una ventana con vista a la montaña, así que me podía quedar sentado por horas trabajando con una vista espectacular.      Ella se sentaba frente a mi, traía una silla y sin preguntar tiraba sobre la mesa todo tipo de cosas que utilizaba para hacer sus collares; piedras de todo tipo y tamaño, reales, de plástico, tiras de colores, pedazos de telas, dijes de oro y plata, pedacitos de metales, corales, todo tipo de pucas, cierres e hilos, llegaba con un montón de frascos y los volteaba en el escritorio, sin decir palabra, algunas cosas saltaban sobre lo…

El sueño.

Así,
como mi cuerpo duerme,
en esta vida que parece real,
y los sueños,
(que salen de otra parte de mi,
que ve otras cosas,
se comunica de otra manera,
y accede a otra realidad)
me hablan y me ayudan a ver el camino;
Así,
mi alma duerme,
en este sueño que se llama vida,
y los otros,
(que salen de otra parte de mi,
que ve otras cosas,
se comunica de otra manera
y accede a otra realidad)
me hablan y me ayudan a ver el camino.
Así,
pienso:
si tu eres mi sueño,
yo soy el tuyo.
Y si soy un sueño
soy un medio,
como tu eres un medio,
ambos parte de la misma voz,
instrumentos de la misma orquesta.  
Así,
saberse parte, pieza, ilusión.

Las tres publicaciones de Samuel Schuberstein.

Marte.

Estaba muy tranquilamente vendiendo libros un hermoso día de invierno. Recuerdo que hacía mucho frío y que había mucho sol, y recuerdo que había almorzado un excelente pescado frito con arroz blanco y papas fritas del restaurante de los peruanos.      La feria estaba vibrante y llena, gente comprando, canjeando, vendiendo, ese día me parece que hicimos entre todos casi cien metros de mesones con libros. Un día radiante. Hacia el final de la tarde se me acerca un hombre, unos cuarenta años, vestido casual con ropa de buena calidad, en tonos marrones y verdes, limpio, y tengo está conversación: - Buenas señor, puede levantar lo que quiera. - Gracias. Disculpe, noto que tiene usted un acento que no es de acá, ¿De dónde es usted? - Si, así es, soy de Venezuela. - Ha mire usted que lindo, un viajero.      Su acento era neutro, era como hablar con alguien que está haciendo un gran esfuerzo por hablar correctamente. Está vez habló él primero: - Yo también soy un viajero, estoy …

Fragmento de Vuelta de campana.

"Soñar en ganar no es ganar.
     Miguel Perrineau se estira en la cama doble, disfrutando del espacio extra que le otorga la ausencia de su esposa. Seguro que ya se tomó medio termo de mate y tiene el traje de baño puesto bajo el vestido celeste, si me deja, le voy a hacer el amor. Están alejados. Todavía la pretende y desea como el primer día que la tuvo.
     La clara oscuridad deja percibir los objetos sin imponer su presencia. Unos minutos más no importarán, está de vacaciones. Contempla una paja, el pensamiento se desecha por la falta de estímulo.
     Le cuesta abrir los ojos, rastros de sueño que agregan peso a la piel y restan fuerza a la voluntad. Le molesta la remera, fue un error dormir con ella. Estira, sin mucho esfuerzo, los dedos de los pies. Boca abajo con dos almohadas, una sosteniendo la cabeza, otra apresada por el brazo izquierdo. Podría haber estado así por horas si no se hubiera cuestionado, ahora tiene que levantarse; si vas a hacer algo, q…

Medida.

Los sonidos de agua contra agua;
el río que fluye,
la ola que cae,
la lluvia que choca...
Son el eco de los pasos que da el tiempo,
mientras avanza en espiral,
sobre si mismo.

El eterno retorno.

Para Jib.

     Esta historia es verdadera. Es sobre un hombre que se obsesionó de tal manera con la idea del eterno retorno, que se dedica a leer las mismas páginas una y otra vez creyendo firmemente que con ello saldrá del ciclo. Su lógica le dice que como es un ciclo y por lo tanto una serie de acciones y reacciones que se entrelazan entre ellas hasta llegar al punto de origen, en la repetición del mismo acto encontrará la salida, asegurándose de no llegar al próximo paso, que inevitablemente lo llevaría al principio.
     Todo empezó para él con el concepto de la reencarnación, intentó estudiarla de varias maneras, intentó darle sentido, cultivarla y compartirla, con la idea de perfeccionar su idea de la misma.
     Después se obsesionó con Sísifo, y al unir estos dos paralelos la idea de que no había realmente una salida de la reencarnación, o una linea recta que se manifestaba en varios planos, digamos un aprendizaje con vista a una graduación, un final concreto, sino simplemen…

Vuelta de Campana.

Mi última novela ya está disponible en librerías. Pregunta por ella!
Título: Vuelta de Campana.
Editorial: Yauguru Maca.

Saber el final.

- No te preocupes hija, todo va a estar bien. Distráete con algo. ¿Te conté eso que leí de los Kula Lumaya? - ¿La civilización esa medio rara? No, no me contaste, igual mamá ya te he dicho que no puedes creer todo lo que lees en internet. - Bueno pero no importa eso. Mira, dicen que los Kula Lumaya tenían un principio fundamental para todo, y es que, y me lo acuerdo clarito, toda proyección debe comenzar con la muerte. - No entiendo, una proyección debe ser a futuro, cómo se puede comenzar con algo que no continúa. Y también es medio lúgubre pensar en la muerte. - Lúgubre nada, la muerte es normal, y es más luz que otra cosa. - Ay mamá.  - Ay mamá nada, mira no es tan complicado, a mí también me costó, pero precisamente es eso, el único final para todo es la muerte ¿no? Así que solo hay dos opciones, pensar que vale la pena hacer algo para que quede después de ella, o por el contrario no te importa. Si haces algo para que quede después, trabajar en eso, y pensar en eso cuando …

Sabiduría.

Publicado originalmente ( Junio 08, 2010)

Dios: Te concedo una de estas dos: ¿Qué prefieres, riquezas o sabiduría?
Hombre: Sabiduría, por supuesto, Dios todo poderoso.
Dios: Concedido. ¿Cómo te sientes?
Hombre: Como un boludo, tendría que haber elegido la guita.

Eco.

La historia se repite por internet con la correspondiente distorsión que genera ese eco subjetivo, que rebota y se repite no con la frialdad matemática de la acústica, sino con la cálida interpretación de lo humano. Nada es claro, ni la fecha, ni el lugar, y como ocurre generalmente con estas historias de la antigua Grecia, la gente se toma licencias. Es más, en algunos lugares, le adjudican la historia a otro período y a otros personajes, en algunos a Groucho Marx, y en otros, a Rumi. Pero la mayoría parece estar de acuerdo en que ocurrió en un jardín y bajo una parra, y que fue así:
     Un estudiante se acerca a Epicuro, que estaba en su jardín y bajo una parra, y le pregunta: "Maestro, por algún lado tiene que comenzar todo, ¿Cuál es el primer paso hacia la iluminación?". A lo que Epicuro le contesta: "Reírse de uno mismo". 

La vida.

Siempre me sorprende ese graffiti, dormido en la piedra, se me olvida que está ahí, y está bien, porque de esa manera me da placer, y para mí llegar hasta ahí es ya un placer, así suma mucho, porque antes no iba, no llegaba, estaba lejos, pero bueno, ahora hago un esfuerzo más grande, y llego, y es hermoso.      Las piedras, las olas, el mar. De un lado el puerto protegido, con aguas calmas y embarcaciones de todo tipo, del otro el mar abierto, fuerte, poderoso, entretenido, si voy por la mañana plateado, si voy por la tarde azul y si voy por la noche negro.      Me gusta llegar hasta el fondo de ese caminito artificial, constantemente me maravillo del hombre y sus ideas y sus máquinas, y lo que construye. Invariablemente hay pescadores, por lo menos uno. Y me voy hasta la esquina y me siento un ratico, a ver como las olas rompen y la espuma salta.      Y de vuelta lo veo, y después se me olvida que está ahí, a lo mejor con esto ya no me olvido. Quién sabe quién y cuando, y qu…

Siempre.

Cuando los ríos sean radiactivos, y los niños nazcan con tentáculos, y la comida sea de plástico, y finalmente ya no tengamos control, alguien, en algún lugar, agarrará una pedazo de latón y un palo:
y  hará  música.

La Cocina.

Más
que el amor; y  su  cantidad  infinita  de definiciones  ambiguas. O  que el odio;  y  su  unidireccional sentido  de  justicia destructiva. Es  la  cocina, con su  capacidad  de  cambiar  lo  que  somos, pasa, y  pasará, la  que  nos  hace  más distintos a  los  otros animales.

Querida Vecina

(Publicado originalmente, Lunes, 7 de julio de 2014)

Como soy el “escritor” del barrio, un vecino me trajo un documento para su corrección, me dijo que tenía que dar, esa fue su palabra, dar una carta, y que se quería asegurar de que estuviera correcta, yo por supuesto no soy quién para corregir nada a nadie, pero por intriga le dije que sí, que me la dejara y que en un rato se la llevaba a su casa, él obviamente se fue desilusionado ya que esperaba una operación inmediata, pero yo aludí tareas domesticas impostergables y como esto se entiende en las soledades del pueblo, el hombre aceptó, me agradeció y partió para su casa a unos escasos cuatrocientos metros. Sé que el hombre no tiene computadora y como es hombre mayor lejos está de aprender o entrar en el internet, así que me tomo una licencia y publico su carta. Es esto una violación de su intimidad, si, es esto una bajeza de mi parte, si, pero me justifico en el hecho de que me entregó la carta abierta, y en ningún momento especifi…

Suero para mi.

(publicado originalmente: lunes, 1 de marzo de 2010)

Estoy en la calle, en el piso mis libros, puesta mi remera de “No a la minería contaminante” y mi mameluco naranja, molesto a todo el que puedo, tengo que vender libros, Filosofía Momento sale por cinco p, Suero esta en promo a veinte y te regalo Filo, una ganga, ya tarde a la noche, después de unas seis horas, me siento a descansar un rato, se acerca una pareja con su hija, toman un libro, les pregunto si les gusta leer e intento la venta, la chica dice que si y empieza a leer Suero, termina el primer párrafo y se ríe, lo lee en voz alta, “Comisaría 30, Chacras de Coria, Lujan de Cuyo, Mendoza. En la celda inferior esperan sentados en el suelo, agradablemente fresco después de un caluroso día de verano, un estado unidense un peruano y un español. Están presos por violar la ley 14.346, articulo 3, sección 8 del código penal argentino. El Peruano acaricia algo en su bolsillo.” el hombre también ríe, la mujer me pregunta cuantas veces …