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Mostrando entradas de 2013

El Bar.

No soy quien para hablar de la relación de el alcohol y las letras, pero si me atrevo a hablar de una tangente del tema, lo literario de un bar.      Primero hablemos del Bar. No acepto el titulo de Bar en cafés o restaurantes. En un Bar se sirve alcohol y se va a tomar alcohol. Si hay algo para comer es irrelevante, y si ponen música también. Nada más molesto que entrar bajo falsa publicidad a un “bar” y encontrarse a todo el mundo tomando un café y comiendo sanduchitos, algo bastante común y bastante molesto en argentina, que tiran la palabra en un cartel con una facilidad que raya en la ignorancia, que sean mas del vino que del ron, y más de las mezclas que de los años en barrica, no justifica tan liviandad en el uso de la palabra.      Que el alcohol es malo para el cuerpo y para la conciencia nadie lo duda. En el que es probablemente el mejor stand up de la historia, “Himself” de Bill Cosby, el sketch del borracho nos da una línea que resume el por qué nos entregamos a ta…

Los cuadernos de Samuel Schuberstein

El gran Samuel Schuberstein decía que la clave era decir todo diciendo muy poco o nada. Se dice, personas que los han visto y estudiado, que escribía cuadernos enteros en los que ensayaba diferentes combinaciones de palabras buscando aquella frase que dijera todo y, al mismo tiempo, no dijera nada. Los primeros cuatro cuadernos contienen combinaciones de diez palabras, los siguientes seis contienen nueve, ocho, siete y seis palabras, hay dos cuadernos de cinco, uno de cuatro, dos de tres y uno no terminado de dos. Los cuadernos están escritos en su mayoría en su lengua natal, pero también se encuentran frases en español, ingles y francés. El gran Samuel Schuberstein murió de viejo a los noventa y tres años.  En su lapida se lee: "Samuel Schuberstein. Escritor."
A mi lo que me gusta es estar al sol tomando cerveza ya me metí en un salón de clases y conté los minutos para salir ya me senté en una oficina y me controlé para no asesinar a nadie ya le debo plata al estado ya rompí con el estado de mi familia y a mi lo que me gusta es sentarme a ver el mar y tomar cerveza y no es por vago (que mi auto me lo arreglo yo, y mi comida en lo posible es cosechada, y si hay que levantar leña la levanto) es por comprender el inmenso potencial que tienen mis minutos el sol , la cerveza, y pensar en las estrellas en la infinita calidad que me da saberme nada en cada ola una afirmación esta no es nada más que la que sigue y así hasta que no haya agua. Así que a mi me gusta estar al sol tomando cerveza y pensar que esta noche salen las estrellas.

Dos preguntas sobre lo malo.

Es raro leer algo malo sobre una obra literaria. Generalmente las críticas que llegan a los medios, son buenas o neutras. Cuando uno se acerca a una editorial o a una publicación literaria, las respuestas son si, no o neutro (silencio). Aunque un si y un no son bastantes elocuentes, nunca sabes si la respuesta se debe a la calidad del trabajo o a cualquier otro motivo, por lo tanto la respuesta es poco útil para el que la recibe. Me preguntaba qué pasa cuando algo es malo, qué pasa también con el silencio. Les pregunté por mail a Damián Ríos, reconocido editor y poeta, actualmente al frente de Blatt y Ríos, y a Juan Terranova, escritor de ficción y arriesgado crítico literario, y esto fue lo que me dijeron: 

Toto: Le dices a los autores cuando los libros que te envían son malos? Ves necesario mencionar lo malo de una obra tanto como lo bueno?
Damián Ríos: Sí, lo hago, pero no siempre. Recibimos 1 o 2 libros por día para leer. No podríamos leer todo y hacer, además, críticas. Es imposibl…

Eclosión de una estrella del surf en una noche de Barranco.

Tardaron en prender las luces de la plaza. Me pregunto si hay un encargado para eso o, al contrario, se encenderán con un sistema automatizado. En caso de que fuese un encargado, puedo pensar en pocos trabajos que carguen tanta responsabilidad. Cuando las encendieron, o se encendieron, ya la noche estaba tranquilamente asentada en la vida de aquellos que dejábamos pasar el tiempo sentados en los bancos. Esto acentuó mí, ya plantado, desconcierto y agregó mucha incomodidad. Después de todo era de noche y estaba en un lugar desconocido. Agradecí estar solo y no tener en quien derramar mi desmán. Todo el día había sido igual en las calles de Barranco, me sentía un campesino o un monstruo, muchos años tenía ya alejado de las grandes ciudades y era poco lo que quedaba en mí de cosmopolita. Varios sentimientos, chocando y peleando dentro de mi, incrementaban el desasosiego. Estaba, en parte, muy contento por estar de nuevo cerca del mar, y parte de esta emoción se había convertido…

La librería de usados

A mi amigo Viti. Juntos aprendimos el arte de pagar libros una miseria, pero sobre todo, a mantener cara de nada frente a un elefante blanco.
Una librería es más que un negocio, es un lugar de posibilidades. Ningún otro negocio te ofrece tantas variedades del mismo producto, y con resultados tan diferentes, brechas tan distantes en precio, ideología y calidad. Se meten todos los libros en la misma bolsa.  Y aunque tienes librerías especialidades, las de usados, que son las que nos ocupan en este relato, tiene de todo. Ofertas de mínimo valor, rarezas sobre valuadas esperando al cliente justo, libros como nuevos a mitad de su precio original, todas las materias, ciencias, filosofía, literatura, espiritismo, diccionarios, otras lenguas, infantiles, juveniles, solo para adultos, hasta un libro para hacer juguetes de madera y una historia de Cristo por el mismo. Todo. Una buena librería de usados no discrimina, al contrario, todo sirve, un libro roto se arregla, uno por la mitad encuentr…

Misterio/Secreto. Otra lectura personal.

Misterio. En arameo una raiz DALET ZAIN. Es el movimiento lo que importa, la búsqueda. DALET es la respuesta, es la reacción a un estimulo, y ZAIN es el movimiento, movimiento hacia dónde, si hablamos de algo que nos es oculto y nos hizo reaccionar (DALET) el movimiento (ZAIN) debe ser hacia develar el misterio, hacia el misterio, a resolver la inquietud. Pero en hebreo no existe misterio. En Hebreo es SOD (SAMECH VAV DALET) que es más un secreto, SAMECH entre otras cosas es biología, energía biológica, VAV, entre otras cosas, es el agente fertilizante, es el responsable de generar, y DALET como dijimos antes es una respuesta al estimulo, en este caso vemos como la fuerza de la vida, se ve fertilizada por la respuesta, por el proceso, por lo tanto lo que ahora es un misterio antes era un secreto, la diferencia básicamente entre una palabra y la otra, es que una nos invita a buscar nada más, a revolvernos en la nada y la otra nos dice que la respuesta está en el mundo físico, qué hay …

Pensamiento Jasídico.

El siguiente texto, más allá del humor y la posible moraleja, es un texto que me gusta porque está muy bien escrito. Nótese con que pocas palabras, y utilizando los signos de puntuación son capaces de describir la escena y dar atmósfera al dialogo.

"Se puede aprender de cada cosa", dijo cierta vez, el rabí de Sadagora a sus "jasidim": "Cada cosa puede enseñarnos algo, y no sólo las cosas que Dios creó. También lo que el hombre ha hecho tiene algo para enseñarnos".  "¿Qué es lo que podemos aprender del tren?" preguntó un jasid con incertidumbre.  "Que por un segundo, uno puede perderse todo"  "¿Y del telégrafo?"  "Que cada palabra se tiene en cuenta y debe pagarse". "¿y del teléfono?"  "Que lo que decimos aquí es escuchado allí". 

Permítenos oh Dios escuchar tu risa.

Si el Humor es terreno exclusivo del Hombre, Que nadie conoce perro que ría, O albatros que se detenga a sonreír frente a pingüino, Si esto que nos entretiene cosa humana es, En ella algo de Divino puede haber. Porque, Si Borges ciego era, Y Beethoven sordo componía, Y el que no tiene dientes se jacta de tanto pan, Nuestro haber cómico es, Así que ya sea por azar del destino, O por interferencia celestial, Nuestra realidad en la ironía y el sarcasmo se realiza. Así que como victimas de tu Gracia, Oh Dios, Al menos permítenos, Tu risa escuchar.

Un payaso en el cementerio.

- Cómo es eso de que había un payaso en el cementerio.
- Si. Estaba ahí todo maquillado, y con un bolso colgando medio raro, seguro que tenia globos y esas tonterias.
- Estas seguro?
- Coño crees que soy tan tonto o tan ciego, como para no darme cuenta de que había un payaso en el cementerio.
- Bueno bueno. Le hablaste?
- No. Que le voy a decir?
- Cómo qué le voy a decir, te acercas y le preguntas, señor que hace usted vestido así?
- No.
- Cómo no?
- Y si era un fantasma?
- Un fantasma vestido de payaso?
- Y porque no, qué se yo como se visten los fantasmas. O qué, los payasos no se mueren.
- Hombre si, se mueren, pero no los entierran vestidos de payasos.
- Los fantasmas no se quedan  con la ropa con la que los enterraron, qué sabes tu de los habitos estilísticos de los fantasmas.
- Bueno bueno. No puedo creer que no le hablaras.
- Tu que hubieras hecho.
- Yo le pregunto.
- Y si era un fantasma.
- Qué se yo, corro, pero no me quedo con la duda. Igual no era un fantasma, era un tipo dis…

Kind of Blue.

“A la gente le gusta mirar a alguien que mueva los dedos rápido.” Miles Davis.

Pero él no lo hacia. Él se encargaba de un lamento con swing. Se rodeaba de músicos que pudieran acentuar y enmarcar lo que él hacia, se encargaba de subrayar o resaltar lo que ellos querían decir.

 “La mansedumbre proporciona, pues, confianza y vastedad de visión. Las cuatro dignidades se inician con esta visión humilde y cumplidora, pero vasta, que al mismo tiempo ve los detalles con meticulosidad. El comienzo del viaje es esta sensación natural de realización que no necesita mendigar nada de los demás.”. De “Shambhala, la senda sagrada del guerrero”, Chögyam Trungpa.
Ser un guerrero cuando importa. El verdadero ser solo se muestra en los momentos cruciales. Cuantas millones de nimiedades prepararon el escenario para ese instante cósmico, cuantas por todas las partes que hicieron esa verdad posible, la verdad como una realidad compartida.
Hacer algo hermoso.
Saber interpretar lo que está ocurriendo, p…

Agustina

La historia es la de la mujer, Agustina, esa pobre mujer que se sentaba en su casa todos los santos días, frente a la tele, tomando mate y comiendo facturas. Esta pobre mujer que al contrario de lo que usted ya esta pensando, no es gorda, tampoco es flaca o anoréxica o bulímica ni nada que tenga que ver con vomitar y estar gordo. Agustina es una mujer normal, un poco ancha de caderas, culona, y de busto no muy grande. Ve todo lo que pasa en la tele y no ve programas boludos, nada de concursos de baile, o chismes de la tele, o series ridículas de media hora, ella ve documentales, y ve noticieros y ve entrevistas, ella ve programas de cultura y conocimiento, y esta todo el día mirándolos. Se podría decir que Agustina estudia a través de la televisión. Agustina no es muy grande, hasta joven se podría decir, tiene 34, no tiene novio y no tiene hijos, vive con sus padres, que la quieren y no le reprochan nada, se podría decir que viven contentos. Agustina como se podrán imagina…

Quiero llegar a algún lado.

Es, al menos, razonable.
Eso de, quiero llega a algún lado, es un grito entendible, un reclamo justo.
Hasta el más logrado de los conformistas, entiende el llamado de la llegada.
La inconformidad, el gen alienígena, el que genera el arte, el entretenimiento, la deuda y la angustia, inconformidad que nos aleja con la creación de nuestro propio lenguaje, un lenguaje no natural, no biológico.
En la naturaleza no hay error. La inconformidad es un error. El hombre o no es natural o se salió de ella, de cualquier modo, hay un distanciamiento.
Quiero llegar a algún lado, gritó el conductor cansado y nervioso, y solo, sobre el cemento y entre chatarra combustible, leyes de transito y de física. Perdido. Un hombre perdido quiere llegar a algún lado, también un hombre con metas, también uno con inseguridades, sobre todo un hombre inconforme.
Decidieron por nosotros que había o no un Dios, que es bueno y con quien, en que tengo que gastar mí tiempo, cual es mi lenguaje. Entre lo que me dier…

Cambio de Tinta.

Cuando uno cambia la tinta de la pluma, siempre queda un poco de tinta vieja en el depósito, así que por ejemplo, si estabas escribiendo con tinta negra y pones un cartucho de azul, al principio empiezas a escribir con negro, como al principio de este párrafo desde la palabra cuando, todo en negro, y después sale el nuevo color, yo acabo de cambiar el cartucho, cambié el color, y ahora lo que estoy haciendo es esperar que la tinta azul empiece a salir, escribo cualquier cosa esperando que eso pase. Dentro de todo es raro, tengo que hacer para que algo pase, producir de alguna manera sabiendo que voy a tener un resultado palpable, por muy mínima que sea mi producción va a tener un resultado, va a tener una pequeña recompensa, y produzco por un fin específico, conseguir que se gaste la tinta negra y ver como empieza a salir la azul. No sé realmente por cuanto deba escribir, lo que importa y lo bueno es que no importa que escriba, puedo decir lo que sea, es más, si quiero no tengo que es…

Benesdra, el suicidio y la nada o el perpetuo error.

1. Compré “El traductor “de Salvador Benesdra en una mesa de saldos en plaza Italia. Lo leí con mucho cariño, siempre le tengo cariño a los libros de los suicidas y por mucho tiempo fue uno de mis libros de cabecera. Después hice de vender libros mi trabajo y lo vendí.
2. El suicidio siempre ha estado presente en mi vida. He conocido a tres personas, muy cercanas, que se han suicidado. Uno de mis mejores amigos intentó y falló.
3. Desde siempre en mi familia y después lamentablemente por mi cuenta se trató el tema del significado, de encontrar tramas en la absurda realidad. Esto es enfermizo.
4. Benesdra se ha puesto de moda.
5. Indefectiblemente he trazado tramas y significados en esto.
6. Quise hacer algo productivo de esos desvaríos. Hacer un mini policial del encuentro subrayado por la muerte y en lo posible encontrar algo, un entendimiento.
7. No tenía mi libro para releer, encontrar citas, refrescar la memoria.
8. Me encontré con muchas ganas, pocos recursos y muchos des…

Pomelo.

Agarro mi celular y veo que tengo una llamada perdida de Viti. Raro, entre nosotros no hay emergencias y habíamos hablado la noche anterior. Lo llamo y, preocupado, me dice que Alejandro fue a visitarlo al local, que tenia muy mala cara, que se veía eufórico y deprimido, que le había pedido la bicicleta para ir a buscar la trompeta y el se la había prestado, que no sabia que hacer. Alejandro estuvo haciendo tonterías incomprendidas la ultima semana, así que entiendo la preocupación de Viti. Yo no me preocupo, sé que la gente cae en agujeros negros y sé que se sale, si sigue vivo va a seguir vivo. Le digo que estaba por comer, que cuando Alejandro vuelva le diga que me espere, que en más o menos una hora y media voy para allá. Termino rápido la comida, pero como, me preocupo, pero como, sería incapaz de ayudar a alguien con el estomago vacio, me aseguro de terminar dos copas de vino, ya que seria incapaz de ayudar a alguien sobrio. Me voy en la bici, llego en diez minutos. Alejand…

Tetas Grandes.

Que putada hermano. Que capacidad infinita de dar vueltas sobre el mismo lugar, que capacidad infinita de no llegar a ningún lado. Pero si empezamos en la nada y a la nada vamos, porque este afán tan tremendo de encontrar sentido, de encontrar algo, de un propósito. Aburre. La clave está, por supuesto, en aburrir con estilo, en hacer que la espera que genera el aburrimiento, sea algo más placentera. Y no siempre fue así, no siempre nos aburríamos, antes teníamos stress real, peleábamos con los pumas, le temíamos a la naturaleza, nos preocupaba nuestra alimentación, ahora nos aburrimos con estilo. Esto desde el balcón, tomando mate, viendo la montaña, mientras caen unas gotas de agua. Tendría que haber muerto como un anciano de 29 atacado por un oso. Ahora no me queda más que curarme de enfermedades, seguir consumiendo e intentar el odioso ejercicio de escribir algo que valga la pena, tal vez la propagación de la raza, crear otro ser humano incompleto, disfrazarlo todo con la mutilante…

Vender libros en la calle.

Hace mucho calor, unos treinta y siete grados, estoy bajo un árbol, una tipa gigantesca, medio seca, pero da sombra, está enferma, tira una especie de gomita, como unas gotas que caen secas, se posan en los libros y se derriten, quedan como pegoteados los libros, si no los limpias bien cuando los guardas se pegan las cubiertas y cuando los separas se sale la pintura, quedan como enfermos de lechina, de sarampión. Ya armé la mesa, sigo con la liquidación, tenia la casa llena de libros baratos, bruguera libro amigo, ediciones selectas, unas doscientas novelas de bolsillo, todo chico, decidí liquidarlo todo, saqué los libros caros, todo el mesón queda de oferta. Silla plástica blanca, el gabinete de un aficionado de Perec, una botella de agua, una botella que me encontré porque se me olvido la mía, la limpié un poco y la llené en una canilla, en la guerra cualquier hueco es trinchera. Hace mucho calor. Me paro para sacar el sombrero de la mochila, me pongo los lentes. Tengo cinco pesos…