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Mostrando entradas de julio, 2014

Todo es centro al infinito.

Todo es centro, y dentro de ese centro, hay centros, y todo disemina líneas de energía, y si las líneas entre varios centros son armoniosas y fluidas, lo que pasa es bello, y si
son agresivas y violentas, lo que pasa es doloroso. Y así los átomos a las células y las células a los órganos y los órganos a mi cuerpo y mi cuerpo al infinito.

Mis dos libros auto publicados.

El primero fue “Filosofía Momento”. Tenía diecinueve o veinte años, había dejado la segunda universidad a la que asistía, tan asqueado como la primera, si vas a la universidad y no te sientes que estas asfixiando al último panda, eres un insensible, si terminas o no, es otra cosa, pero tienes que sentirlo. Me quedaba un poco de dinero de mi último trabajo, y quería el libro para salir a venderlo, realmente quería hacer plata con mi libro. Lo imprimí en una imprenta de Abasto, una impresión, no una edición, simplemente fui por toda la ciudad buscando el lugar más barato para imprimirlo, no editarlo que es otro precio. El dueño de la imprenta tenía una kombi pintada con la cara de Gardel, su mujer vivía en el El Bolsón y yo estaba con ganas de irme a vivir a la Patagonia,  estaba en abasto como extranjero, la kombi y Gardel, en su momento todo parecía bastante profético. El imprentero era un peruano alcohólico, siempre que lo veía tenia una botella de gaseosa de las grandes, dos litros…

Las cuatro líneas energéticas del mar.

- Terminó su experimento. - En el sentido de que todo en la vida es una experimentación si, pero en el sentido práctico de algo que comienza y termina con valores determinados, no, nunca lo vi de esa manera. - ¿Cuanto tiempo duró? - Poco, seis meses. - Poco o mucho, según como se vea. - Claro que si, tiene usted razón. - Lo mismo pasaría con las condiciones en las que se encontraba. - Si. Para algunos pueden haber sido de extrema solead y dureza y para otros unas vacaciones. - ¿Estaba usted solo? - No, la verdad que no, a veces pasaba semanas sin hablar con alguien pero era una decisión personal más que una condición impuesta por las circunstancias. - Tengo entendido que lo hizo para encontrar su animal de poder. - Así es. - ¿Lo encontró? - No. - ¿Cómo lo buscó? - Rituales sencillos, marihuana, fuego, intensa meditación, piedras, ayunos, etc. - Diría que fue una perdida de tiempo. - Por supuesto que no, me endurecí de muchas maneras y encontré otras cosas, no las que busc…

Querida Vecina

Como soy el “escritor” del barrio, un vecino me trajo un documento para su corrección, me dijo que tenía que dar, esa fue su palabra, dar una carta, y que se quería asegurar de que estuviera correcta, yo por supuesto no soy quién para corregir nada a nadie, pero por intriga le dije que sí, que me la dejara y que en un rato se la llevaba a su casa, él obviamente se fue desilusionado ya que esperaba una operación inmediata, pero yo aludí tareas domesticas impostergables y como esto se entiende en las soledades del pueblo, el hombre aceptó, me agradeció y partió para su casa a unos escasos cuatrocientos metros. Sé que el hombre no tiene computadora y como es hombre mayor lejos está de aprender o entrar en el internet, así que me tomo una licencia y publico su carta. Es esto una violación de su intimidad, si, es esto una bajeza de mi parte, si, pero me justifico en el hecho de que me entregó la carta abierta, y en ningún momento especificó que era de dominio privado. Transcribo palabra p…

Algunos ejemplos de los cuadernos de Samuel Schuberstein.

Los cuadernos de Samuel Schuberstein.
Supersticiones.
Ente abominable. Premonición certera. Pecado olvidado. karma cumplido. Oración vigorosa. Grito silencioso. Energía ilimitada. Muerte esperada. Dios presente. Calidoscopio Cósmico.   Realidad controlada.
Imágenes.
Mujer desnuda. Niño sonriendo. Ropa mojada. Sangre brotando. Cigarro encendido. Cabeza rapada. Radio apagada. Hombre insomne. Cuaderno lleno. Padre dormido. Esposa llorando.

Sensaciones.
Agua helada. Piel caliente. Seguridad confirmada. Aire fresco. Chocolate amargo. Pan tostado. Amor correspondido. Pezón erecto. Diente infectado. Fruta dulce. Cama propia.

La brecha.

Cuando en la estación, la metódica calidad de la circunstancia nos llevó al encuentro fortuito de la esperanza, nos encontramos embalados en un sinfín de inquietudes. Quién era yo para adentrarme irresponsablemente en ese mundo, quién era ella para dejarse hacer, nuestro encuentro, aunque real, no era realizable, ambos lo sabíamos, y es por eso que desde ese momento, me veo forzado siempre a distinguir entre la verdad y lo realizable, lo verdadero y lo que existe, la verdad y el mundo están en desacuerdo, los separa una larga lista de creencias, determinaciones y tiempos. El mundo es una serie de circunstancias creadas, la verdad a veces pasa.