Feminismo.

   
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     Utilizar una fórmula una vez que se ha comprobado que sus resultados no son los esperados, no es muy inteligente. El machismo, confundido tantas veces con masculinidad, probó ser un sistema que degradaba y lastimaba de manera brutal a las mujeres y a los hombres por igual. También era un sistema bastante poco eficiente, ya que desperdiciaba potencial intelectual y físico. Costó mucho hacer entender a la población mundial occidental lo que se quería decir con igualdad, el hombre blanco por años se asentó en el poder de todas las áreas sociales, políticas y económicas y nunca fue justo al momento de compartir la torta, ya sea con mujeres u otras razas, pero finalmente, tras la lucha y el sacrificio de varios, parece que vivimos en una época en la que podemos empezar a disfrutar de cierta igualdad, no de justicia, sino de posicionamiento en el sistema, que siempre fue por lo que pelearon los distintos grupos, igualdad en el voto, responsabilidad económica, acceso a servicios, etc.
     Así que las feministas parecen no haber entendido una cosa; ganaron. Es verdad que en el mundo entero sigue existiendo injusticia con respecto a los géneros. También es verdad que son diferencias culturales y están arraigadas en el ADN de los pueblos que las sustentan, costumbres que son difíciles de cambiar, no por esto se deben aceptar si causan el sufrimiento de alguien, pero si conllevan un trabajo más longevo, más aún si lo que se quiere es instaurar otra costumbre, y un modelo que es poco real con respecto a las circunstancias de dichos países (sería ridículo esperar que las mujeres empiecen a caminar mañana por las calles de Bagdad en bikini). El cambio se dio en occidente de una manera más rápida, en parte porque las instituciones no están tan claramente conectadas entre si, es más fácil cambiar el sistema de votación si la política no está regida también por la religión, por ejemplo, así que en el lugar dónde se genera, se gesta y se puede de alguna manera ver, y gracias a la difusión que tiene, es en occidente, dónde las mujeres han alcanzado los puestos más altos en instituciones privadas y públicas, lejos está de haber igualdad de genero en el campo militar, pero es un campo que históricamente ha pertenecido al sexo masculino, el cambio no va a ser fácil. Entonces por qué las feministas lejos de celebrar que estamos llegando poco a poco a un lugar de aceptación social, repito, no así de justicia, están utilizando las formulas del machismo para continuar una lucha que ya está tan avanzada en otros frentes.
     Con slogans como, "Nuestras armas son nuestros pechos" o "Viva la menstruación", la discusión se lleva del plano intelectual, razones por las cuales somos todos iguales y merecemos un mismo trato legal y social, a marcar diferencias fisiológicas y esperar que esas razones sean suficientes para alcanzar una meta. Estos grupos feministas, tan abundantes en las redes sociales, lejos de traer una nueva propuesta para reducir las desigualdades y mitigar los sufrimientos de aquellas mujeres que sufren por su género, lo que hacen es avivar el fuego de sentimientos que desde hace años se están intentando erradicar, que es utilizar las características superficiales del género para demostrar un punto de superioridad, cualquiera que este sea, y que es nuestro físico lo importante. Un pensamiento absolutamente retrogrado y violento.
     A esto se le suma la confusión anteriormente mencionada de machismo y masculinidad lo mismo que femineidad y feminismo. La masculinidad y la femineidad no son otra cosa que abrazar las características que poseemos naturalmente y que han sido exaltadas de una manera mesurada por la cultura, lejos están estos atributos de ser forma de opresión, al contrario, son exaltadores de cualidades, que celebran la diversidad de forma no agresiva hacia el otro sexo, ya que no están afianzados en la diferencia con el otro, sino en tus cualidades cómo individuo, y que pertenecen al campo de la estética que entraría en el campo de lo privado, dónde la libertad siempre tiene que ser absoluta, y no del publico, dónde se espera un criterio.
      Entonces estamos viendo como se ataca a la femineidad, con campañas ante la depilación del bello axilar por ejemplo, y la masculinidad, con una forzosa reducción de las maneras masculinas por ser calificadas de violentas, con un cambio social indiscutible con respecto a la aceptación de otras maneras de identificación personal, todo perdiendo de vista lo más importante: lo importante no es reducir el comportamiento y la regla con respecto a algo, a una cualidad, a una realidad, lo importante es eliminar todos los específicos que marcan una particularidad y por lo tanto separan del resto, lo cual es dañino siempre que se tiene una discusión con respecto a la sociedad y los cambios que necesitamos generar en ella.  

3 comentarios:

susana berbel dijo...

DE ACUERDO.

Anónimo dijo...

pero que saprosas

Anónimo dijo...

CHICHIS pa' la banda

Fragmento de "Cobarde".

Este es un fragmento de una novela que se llama "Cobarde". Se llama o se llamaba, no sé, la dejé inconclusa. La dejé sin terminar ...