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"Ulises" de Joyce es fácil de leer.

   
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     El "Ulises" de Joyce es fácil de leer, pero esto no es lo que se escucha, escuchamos lo contrario.
     Basta sondear un poco en la bruma que generan alrededor de "Ulises" de James Joyce, para encontrarse con adjetivos como "difícil", "complicado", "exigente", el libro está rodeado de intelectuales que con grandes carteles de "cuidado" alejan y desalientan la lectura de aquellas personas que buscan algo accesible al momento de entretenerse con la lectura. Me parece increíble que esto pase, y encuentro dos posibles explicaciones, una, que no lo han leído, dos, que los intelectuales se quieren quedar "Ulises". Si es la primera, que lástima, si es la segunda, no, "Ulises" es de todos y no se lo pueden quedar.
     La razón principal por la cual "Ulises" es tan accesible, es la misma por la cual uno puede disfrutar a Beethoven o del chocolate, es un producto armonioso. No es necesario ser músico profesional para disfrutar la Novena Sinfonía de Beethoven, o cocinero para saborear una barra con 30% de cacao, cualquiera puede escuchar o probar y sentirse satisfecho sin conocimiento previo. "Ulises" es accesible a todos en la misma manera, ya que es un producto profundamente armonioso. Las descripciones son tan precisas en cuanto a los sentidos, que lo único que se requiere del lector es eso, que sepa leer, no requiere ningún tipo de conocimiento previo para ser disfrutado. El lenguaje que utiliza es claro, simple y la historia fácil de seguir y de entender. "Ulises" es un libro que te lleva de la mano todo el tiempo, te acompaña, no te deja solo, y Joyce te da todo lo que tiene en cada palabra, en cada espacio, durante todo el libro, es un libro que tiene que ser leído con total soltura y tranquilidad, no tienes que saber nada para leerlo, nada.
     Ahora, que es un libro cargado de referencias, qué es un libro laberíntico en su trastienda, si, nadie lo discute, pero que libro no, hasta la novela más simple está cargada de referencias personales de su autor, está cargada de referencias de la cultura hasta el momento, está cargada de toda la determinación que hasta el momento hizo posible esa obra. Artículo tras artículo, papel tras papel, se hace énfasis en ese estudio, en esa trastienda que carga "Ulises", en esos pequeños descubrimientos que hacen los estudiosos a las referencias, y está bien, es positivo y es divertido, pero no es lo importante, lo importante es que está bien escrito y cualquiera que sepa leer lo puede disfrutar, nada más. Está tan bien escrito que uno puede disfrutar leyendo cualquier parte del libro por sí misma, cualquier capítulo, cualquier párrafo, y disfrutarlo por si mismo, cómo cualquier buena sinfonía, puedes tener una parte preferida, volver a él, leerlo una y otra vez, leer solo una parte, zambullirte en él, adelantar las partes que no te gusten, porque el libro en sí es un placer y cualquier parte de él es disfrutable, y como Joyce te da todo en cada parte, cualquier momento es pico, no hay mejor parte.
      La prueba máxima de esta claridad es el libro que siguió a "Ulises", el "Finegans Wake" un libro absolutamente ilegible, complicado, duro, laberíntico en cada palabra, es más Joyce inventa palabras constantemente, lo cual lo hace un libro que requiere otro conocimiento para ser entendido, un estudio, un desglosamiento de la obra para poder acceder, un libro difícil. El mismo autor parece darnos la clave, hago esto de esta manera y esta de otra, sepan diferenciar, escuchemos que después de todo, lo escribió él.
      Se aleja el trabajo intelectual de las masas porque se cree que se necesita un conocimiento extra para ser disfrutado, como todo se necesita un conocimiento extra para ser estudiado, pero no para disfrutarlo, pasa con las artes plásticas, pasa con la música, la única división entre la élite cultural y lo popular, más allá del volumen de los espectadores, es que la élite cultural es crítica con sus gustos y los quiere dominar, quiere tener control de ellos y hacer el acceso limitado, generalmente con frases como "tienes que leer mucho antes de entenderlo" o simplemente "te falta para comprenderlo", la élite cultural lo que hace es eso, mantener su entretenimiento alejado por medio de carteles de cuidado, nada más. Pero basta de esto, no hace falta tener ningún conocimiento para disfrutar el arte.        El buen arte, es conocimiento en sí mismo, es un nuevo conocimiento, es un nuevo lugar, así que el análisis que se haga de él, es cómo dije antes, entretenido, positivo, nos ayuda a aquellos que queramos profundizar en el estudio de la obra, pero no es la obra y no es necesario para disfrutarla.
     "Se trataba de una situación apurada pero, echando mano del sentido común, evidentemente no había otra cosa que hacer sino poner al mal tiempo buena cara e irse a pata lo que consiguientemente hicieron" del Ulises de Joyce, no hay que tener un Doctorado en física cuántica para entender eso.

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