Ir al contenido principal

Hoy


     Se me pasó el despertador, a mi mujer también. Empezamos los mates con una hora de retraso, tranquilos igual, yo anoche escribí bastante así que no me hago problemas, ella todavía tiene un par de horas para ir al trabajo. Ninguno se hace problemas. Pongo a calentar el agua mientras arreglo un par de cosas y enciendo la computadora. Queda budín del que hicimos anoche. Mate, budín, casero, noticias. El mar está negro. El cielo gris. Internet dice que va llover; yo hoy afuera tengo que correr y tengo que buscar leña. Estoy sin leña. Para hoy tengo. Salgo a correr primero, después busco leña. Nunca me gustó correr, lo mío siempre fue el agua y saltar la cuerda, mucha bici también. Pero tengo un amigo al que le va bien en la vida, y el corre, y no ha más que recomendármelo, cedí. Hay que ceder. Mi perra siempre conmigo, marca el paso. Camino de tierra, acacias florecidas. De ida voy viendo el monte, los pájaros, los árboles, de vuelta el mar, hoy negro. El cielo sigue amenazante. Hago siete kilómetros, tranquilo porque tengo que guardar energía para la leña, mi perra entiende, me acompaña siempre. Vuelvo a casa, me pongo el sobretodo, agarro el carro, el hacha. Al monte. Decido explorar un nuevo lugar. Mi perra siempre a mi lado. Encuentro un rastro de ramitas, lo sigo, alguien ha estado sacando árboles grandes, las ramas medianas quedan atrás, para mí que ando sin motosierra, es perfecto. Hacho. Recolecto. Acomodo en el carro. Repito. De pronto, hacia la ruta, escucho a mi perra llorar, suelto al hacha y voy corriendo, grito su nombre, no viene, la escucho quejarse de nuevo, la llamo de nuevo, nada. Llego a la ruta, viene corriendo hacia mi, un vecino pasó con sus perros y se agarraron un poco, me explica el paisano, la reviso, está bien. El hombre se hace responsable "esta la agarró fuerte, pero estaban jugando", contesto, "no hay problema", el vecino quiere dejar en claro que nada ha pasado, y pregunta, "monteando?", acepto y contesto, "monteando, leña siempre falta y todavía queda frio", contesta, "queda si , queda ", y termina de sellar la fraternidad, "este monte es bueno, mucho para sacar ahí, no agarre del eucalipto de allí que no enciende, no es de la variedad de aquella, que si enciende", vuelvo al trabajo, "gracias, que tenga buen día, nos vemos a la vuelta", y el se despide, "nos vemos". Vuelvo a casa con el carro lleno, me doy un baño caliente, apronto el mate, me armo un cigarro de marihuana y escribo esto, mientras espero que mis amigos de Alemania lleguen de Brasil.  

Comentarios

Cassandra Cross ha dicho que…
Las pequeñas cosas de la vida buena. :)

Entradas populares de este blog

El eterno retorno.

Para Jib.

     Esta historia es verdadera. Es sobre un hombre que se obsesionó de tal manera con la idea del eterno retorno, que se dedica a leer las mismas páginas una y otra vez creyendo firmemente que con ello saldrá del ciclo. Su lógica le dice que como es un ciclo y por lo tanto una serie de acciones y reacciones que se entrelazan entre ellas hasta llegar al punto de origen, en la repetición del mismo acto encontrará la salida, asegurándose de no llegar al próximo paso, que inevitablemente lo llevaría al principio.
     Todo empezó para él con el concepto de la reencarnación, intentó estudiarla de varias maneras, intentó darle sentido, cultivarla y compartirla, con la idea de perfeccionar su idea de la misma.
     Después se obsesionó con Sísifo, y al unir estos dos paralelos la idea de que no había realmente una salida de la reencarnación, o una linea recta que se manifestaba en varios planos, digamos un aprendizaje con vista a una graduación, un final concreto, sino simplemen…

El Otro.

Estaban desnudos en la cama. Ella se había quedado dormida. Él, sin miedo a ofenderla, se salió del abrazo, se puso el jean sin ropa interior y se fue a la cocina. Se sirvió un vaso de agua y mientras se lo tomaba vio que quedaba medio cigarro de flores en el cenicero. Se sentó frente a la estufa y lo encendió. Era invierno, como a él le gustaba el calor quemaba leña. Todavía había un poco de fuego. No había sido tan largo, pero sí bueno, muy bueno e intenso, ninguno de los dos puso todo, pero tampoco guardaron nada, fue como siempre tendría que ser, descubrir al otro y a través del otro a uno mismo. Por un momento el trabajo ocupó su atención, pero enseguida recitó su mantra y logró desechar el pensamiento. Se terminó el cigarro. Empezó a pensar en la mujer acostada en la cama y enseguida repitió el mantra: los otros no existen.      Una cosa es estar solo, y otra es estar en soledad con la compañía de los otros. El recuerdo y la memoria generan sentimientos, pero las proye…

Amor sin hijos.

1. "Te cambia la vida", "Te da mucha fuerza", "Ves todo de otra manera". Frases utilizadas para describir la experiencia de tener hijos, que también se usan cuando se tiene una enfermedad terminal, o cuando te vuelves millonario. No todo lo que te determina y modifica tus decisiones es necesariamente bueno, es simplemente eso, algo que te determina y modifica tu visión y tu percepción de la realidad.
2. Como todo lo real tener hijos tiene cosas buenas y malas, pero por qué existe un énfasis tan grande en unir a los niños con la felicidad. Nuestro concepto de felicidad es aprendido. Todo lo que se me ha enseñado ha sido por un fin.
3. El sistema es el que me enseña. La principal tarea de un sistema es perpetuarse a si mismo. La vida del hombre, consumidor, es finita, obviamente se necesitan más hombres para seguir consumiendo. ¿Existe la sobre población para el sistema? por supuesto que no, al dueño del negocio poco le importa quedarse sin mercadería, su p…