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Mostrando entradas de 2016

Querida Vecina

(Publicado originalmente, Lunes, 7 de julio de 2014)

Como soy el “escritor” del barrio, un vecino me trajo un documento para su corrección, me dijo que tenía que dar, esa fue su palabra, dar una carta, y que se quería asegurar de que estuviera correcta, yo por supuesto no soy quién para corregir nada a nadie, pero por intriga le dije que sí, que me la dejara y que en un rato se la llevaba a su casa, él obviamente se fue desilusionado ya que esperaba una operación inmediata, pero yo aludí tareas domesticas impostergables y como esto se entiende en las soledades del pueblo, el hombre aceptó, me agradeció y partió para su casa a unos escasos cuatrocientos metros. Sé que el hombre no tiene computadora y como es hombre mayor lejos está de aprender o entrar en el internet, así que me tomo una licencia y publico su carta. Es esto una violación de su intimidad, si, es esto una bajeza de mi parte, si, pero me justifico en el hecho de que me entregó la carta abierta, y en ningún momento especifi…

Suero para mi.

(publicado originalmente: lunes, 1 de marzo de 2010)

Estoy en la calle, en el piso mis libros, puesta mi remera de “No a la minería contaminante” y mi mameluco naranja, molesto a todo el que puedo, tengo que vender libros, Filosofía Momento sale por cinco p, Suero esta en promo a veinte y te regalo Filo, una ganga, ya tarde a la noche, después de unas seis horas, me siento a descansar un rato, se acerca una pareja con su hija, toman un libro, les pregunto si les gusta leer e intento la venta, la chica dice que si y empieza a leer Suero, termina el primer párrafo y se ríe, lo lee en voz alta, “Comisaría 30, Chacras de Coria, Lujan de Cuyo, Mendoza. En la celda inferior esperan sentados en el suelo, agradablemente fresco después de un caluroso día de verano, un estado unidense un peruano y un español. Están presos por violar la ley 14.346, articulo 3, sección 8 del código penal argentino. El Peruano acaricia algo en su bolsillo.” el hombre también ríe, la mujer me pregunta cuantas veces …

Hojear y Ojear.

(Publicado originalmente 27 de Octubre, 2009.)

Dos bien. Lo mismo pero diferente. Ojear un libro está bien y Hojear un libro está bien. Dos palabras diferentes, el lenguaje, por fin, nos deja un espacio para el no error, para el escribirlo como quieras y que ambas estén bien. No, no son exactamente lo mismo, pero las usamos para lo mismo. Decir, "Voy a dejar de ojear este libro para hojear este otro". Los amantes de las letras, siempre sumergidos en palabras, encontramos, en las dos cosas que nos definen, un recreo, un punto de tranquilidad, esta no la pienses, este es tu pequeño premio, las dos cosas que te definen como lector, te dan este pequeño regalo.
Ojo.
Hoja.

De tarde.

Con el amigo Ricardo, viendo el mar y la luna. Tomando mate y comiendo chorizo. Charlando al final de una tarde calurosa. Hablando de poesía, de libros, de padres y de mujeres.
Que cosa la sensibilidad, y que cosa la naturaleza, y que cosa las divisiones del hombre, y que cosa pensar que las cosas terminan en guerra y violencia, pudiendo terminar en poesía.

Enfermos.

Comparto esta película que hicimos entre amigos y vecinos.  Trabajo 100% independiente. La misma fue seleccionada para el festival Detour en Montevideo y el Outdor Film Festival en Chile. 

La aspiradora.

Necesito una aspiradora. Tendría que haber pensado en eso antes de mudarme, pero no lo pensé. Raro, me gusta la limpieza, es importante para mí. Cómo no pensé en la aspiradora. A lo mejor sí lo pensé pero no lo tuve en cuenta, no le di la importancia que ameritaba, no calculé bien el peso que iba a tener en el futuro. Hace tres meses ya que me mudé a este departamento, desde entonces mi situación económica ha empeorado drásticamente, en este momento una aspiradora es un lujo. El departamento, exceptuando la cocina, está alfombrado. Una alfombra ya gastada que parece que fue roja, o vinotinto, pero difícil saber ya cuál fue su color original, tiene algunas manchas, obviamente identificables. No calculé que en la pobreza lo mejor es la sencillez, tendría que haber visualizado este momento, conseguir algo más pequeño, con otros pisos, de otra manera. Las pelusas se apilan en las esquinas, hay pedacitos de cosas blancas por todos lados, pequeñas cositas, por todas partes. Tal vez si pudie…

YO SOY DIOS.

(Opinión)


     Cuando uno dice YO SOY DIOS, el ego activa un mecanismo de defensa que es la vanidad, o su otra cara la humildad. El ego activa este mecanismo de defensa porque está siendo atacado y está siendo derrotado con esa frase, ya que el ego vive de la comparación, de las medidas, de los limites, del miedo (que es límites) y Dios, cuando uno lo entiende, no como una cosa o una persona, sino como energía, luz blanca infinita, no tiene limites, no tiene comparaciones, no tiene mediciones. Entonces el ego se disuelve, no existe, está deshecho, y como el ego es un sistema, y la característica principal de todo sistema es preservarse a si mismo, el ego se defiende para preservarse, entonces activa mecanismos de defensa, y uno piensa "yo no puedo ser Dios", o "es vanidad si pienso que soy Dios" o algún otro"yo soy" que suplante el YO SOY DIOS que no lo incluye a él.       Así que bueno, cuando uno piensa o dice YO SOY DIOS, no hay que preocuparse frente…

qué hago acá

maldita sea mi debilidad y esta verga demoniaca que me cuelga como la piedra de sísifo siempre a merced de las vaginas qué hago acá por dios qué hago acá este tipo no está diciendo nada habla pero no dice nada absoluta perdida de tiempo y la peor parte es que me parece que ella está coqueteando con el tipo si me parece que está coqueteando con el tipo y sí mira se está tocando el pelo eso es señal inequívoca de coqueteo y el tipo es un imbécil hipster insoportable yo yo yo puedes hablar de otra cosa que no seas tu no puedes amarte un poco más no creo que sea posible y esta tarada lo ve como una tonta y yo estoy enamorado de la tarada lo cual me hace una especie de general de los tarados qué hago acá por dios y todo esto es totalmente inútil en la época del internet habla por tres horas y dice algo que alguien en youtube dice en cinco minutos y nosotros los cavernícolas lo venimos a escuchar menos mal que no vinieron mis amigos yo diciéndole a la gente para que venga a este bodrio y bu…

El Problema.

El problema es que se mezcla todo. La línea es ya demasiado borrosa. Fantasía y realidad son categorías para la ficción. Lo imposible siempre ha sido imposible, y lo seguirá siendo, porque atravesar una pared es imposible, no en el sentido de que es poco probable, sino en el sentido de que la realidad no lo permite. Uno se confunde, no sabe, lo que se inventa también queda en el pasado, a veces no se sabe si es el recuerdo de una invención o el recuerdo de una experiencia lo que uno está pensando. Todo mezclado. Y estábamos los dos borrachos, y dijimos de ir a la montaña, y yo lo vi caer, porque juntos no lo pudimos ver caer, y después me fui caminando, y después el hombre me preguntó si habíamos peleado, y yo, yo ya lo tenía todo mezclado.

Publicado originalmente: 10/2/2010

Amadeo Salvatierra.

Amadeo Salvatierra siempre fue poeta. De pequeño escribía versos en rima que le entregaba a las maestras en busca de Amor y aprobación, no porque no lo recibiera en casa o con sus amigos, dónde lo conseguía de sobra, sino porque necesitaba mucho de ambos, ya que su ambición era grande, su espíritu gigante y su alma insaciable. Amadeo Salvatierra, era un romántico incurable. Salvatierra, en su infancia y hasta su adolescencia, sufrió ser un hombre que gustaba de mujeres. Con o sin razón pensaba que si fuera una mujer o un homosexual, sería más libre y pensaba en esta palabra: "frondoso". Libre y frondoso, y frondoso “no puede ser palabra de hombre en busca de tetas, frondoso es palabra de lesbiana, de maricón", pensaba el pobre Amadeo en los recreos mientras miraba los desarrollados senos de la rubia, las caderas turbulentas de la morena y sentía el frondoso aroma de la maestra. Así fue la infancia de Amadeo Salvatierra, dividida, por un lado su cuerpo de hombre…

Buba.

- Yeny sal de ahí un segundo. Yeny. Yeny, sal. Yeny te estoy llamando, sal un segundo. - ¿Qué quieres? - Te puedes quedar acá un rato por favor. - No me molestes, ya estuve acá durante la comida, y ya hice los ejercicios, déjame estar adentro. - Yeny, por favor, un rato más, quédate conmigo, charlemos un poco. - Nos vemos adentro si quieres, déjame estar. - Yeny, no entres.

Pero Yeny ya no oyó estas últimas palabras, estaba sentada a su lado, pero totalmente ausente, Yeny estaba conectada. Buba se levanta y va hacia el refrigerador, está cada vez más gordo, cada vez hace más ejercicios, pero parece no importar, ya leyó y sabe que los resultados son lentos, y esto lo desbalancea, no está acostumbrado a resultados lentos, y no puede dejar de comer, saca un trozo de queso amarillo, agarra el pan de arriba del refrigerador y se sienta en la pequeña mesa circular viendo a Yeny. El departamento es pequeño, un ambiente único que integra cocina y estar, y un baño. Está limpio. Buba mantiene …

La Tristeza.

No es fácil ser honesto con la tristeza; es tabú, es pornografía. La tristeza es desnudez. No es la rabia que se esconde en la violencia, o la melancolía que corre tras el suspiro, ni el dolor que corre con la lágrima. La tristeza no tiene escudo, no tiene excusa, no es una carencia, no es una emoción, dista mucho de revelar un significado. La tristeza es lo que queda cuando todas esas cosas se han caído. Es si acaso una oportunidad, un suspiro, que muy lentamente y con un cariño sincero, te recuerda tu humanidad. Hay que ser honesto con la tristeza. Pobre aquel que se ofende con la desnudez, pobre aquel que mira para otro lado frente a las verdades del cuerpo y de la mente, que predica que no se muestre la piel, los muslos, los pezones, que no se muestre eso que puede causar vergüenza. Aceptar la tristeza como los lunares, las cicatrices, la vejez. Satisfecho y hasta feliz de estar triste. Honesto.

El Otro.

Estaban desnudos en la cama. Ella se había quedado dormida. Él, sin miedo a ofenderla, se salió del abrazo, se puso el jean sin ropa interior y se fue a la cocina. Se sirvió un vaso de agua y mientras se lo tomaba vio que quedaba medio cigarro de flores en el cenicero. Se sentó frente a la estufa y lo encendió. Era invierno, pero como a él le gustaba el calor quemaba leña. Todavía había un poco de fuego. No había sido tan largo, pero sí bueno, muy bueno e intenso, ninguno de los dos puso todo, pero tampoco guardaron nada, fue como siempre tendría que ser, descubrir al otro y a través del otro a uno mismo. Por un momento el trabajo ocupó su atención, pero enseguida recitó su mantra y logró desechar el pensamiento. Se terminó el cigarro. Empezó a pensar en la mujer acostada en la cama y enseguida repitió el mantra: los otros no existen.      Una cosa es estar solo, y otra es estar en soledad con la compañía de los otros. El recuerdo y la memoria generan sentimientos, pero las …

Mirada.

- Me juego todo por la mirada de esa Morena. - No me cabe duda. - Mira lo que es esa mujer, mira como ve. - Es muy linda si, pero nada más. - Hay que ser de piedra, por Dios, si es que te estruja la medula con la mirada. Ni siquiera es tan linda, es flaca, nada más, y tiene mucho maquillaje, pero mantiene esos ojos arriba, que cosa más linda.  - Exagerado, hey, a dónde vas. - A hablar con ella. - Tranquilo hombre. - La tranquilidad es para los muertos y yo todavía estoy vivo. - Ah, te cagaron. - Si, no importa espero a que dejen de comer, mejor, así la veo un poco más. - Bueno, disimula un poco. - Claro claro. Mira como come, esa mujer es una bestia en la cama. - Si, come bien. Pidamos otro trago. Te pones como un animal. - Soy un animal. Ya bastante me cuesta estar acá sentado, calmando las ganas con alcohol, me aguanto todo, los culos, las tetas, los rulos, lo que quieras, pero esa mirado es demasiado animal, aguanto lo que quieras y no me muevo, pero eso,…

Bruce Lee y Jimi Hendrix.

Bruce Lee sale de un restaurante en San Francisco, son las dos de la tarde, es verano y hay cuarenta grados, está acompañado por siete hombres, productores de Hollywood, estudiantes de artes marciales, un cocinero. Caminan una cuadra y hacia ellos viene caminando un negro flaco con afro, bruce lo reconoce y le dice: hey, no eres tu Jimi Hendrix. Y Jimi contesta: si Bruce, soy yo. Y Bruce le dice: charlamos un poco en esa plaza. Y Jimi contesta: Claro. Bruce le hace una seña a sus seguidores para que lo dejen tranquilo y se van caminando, muy lentamente, hacia la plaza, Jimi le lleva una cabeza a Bruce, pero de alguna manera parece más pequeño. Caminan hasta un banco.
- Oye Jimi, me encanta tu estilo. - Vamos hombre, si tu eres el rey del estilo. - No digas eso, si lo que hago es vender el no estilo. - Así es bruce, tocar todo, escuchar todo. - Sentir todo, Jimi. - No nos van a dejar vivir, moriremos jóvenes. - Si, y no importa, de alguna manera viviremos por siempre. …

Bizcochos.

El señor tiene 43 años, es gordo y lleva chaqueta de cuero marrón y boina negra. La señora tiene 51 años, es flaca y alta, lleva el pelo castaño y canoso atado en una cola de caballo, va con jeans y una blusa de flores. El dueño de la tienda es flaco y tiene una camisa de cuadros. Manuel lleva bata blanca de trabajo, es pelado y usa bigote, se acerca con una escoba.
- Disculpe señora, qué está haciendo, yo estaba acá primero. - Y? - Que está usted agarrando los bizcochos de queso, son los últimos, yo los iba a agarrar. - Bueno, yo ya los agarré. - Si pero yo estaba acá primero. - Usted simplemente está ahí parado. - Si pero porque no podía abrir la bolsa, estás bolsas vienen muy pegadas y es difícil abrirlas, estaba intentando abrirla. - Mire la verdad que ese es su problema, usted ni siquiera está frente a la bandeja. - Estoy bastante cerca, y no hay que estar frente a la bandeja, algunos agarramos un poco de costado. - Nadie agarra de costado. - Yo agarro de costado.��…

Palabra.

Que continúe por siempre el eco cósmico de este momento maravilloso, que de tan completo y hermoso esa primera vez, generó un incontenible e irreversible big bang  que reverbera en la eternidad. El eco hace su viaje infinito y vuelve, desafía la lógica, pone en evidencia el carácter cíclico de toda imagen. Lo espero con ansias, lo disfruto a pleno cuando aparece, y confirmo con dicha lo que corrobora su regreso, una vez descubierta una verdad, jamás desaparece. Así pasa esto, la palabra como triunfo del lenguaje, Uróboros de significado, hacer para estar haciendo, escribir por escribir.

Milagro.

Su entendimiento del texto sagrado se confirmó con el siguiente pensamiento:      "Al final es mucho más sencillo de lo que parece, porque no se trata de buscar o esperar un evento extraordinario en la vida, se trata de aceptar el evento extraordinario de la vida. "

Un futuro clásico.

(Opinión)



1. G. K. Chesterton escribe al principio de un ensayo sobre El Libro de Job: "Cuando se trata de creaciones artísticas antiguas, no hay que creer que las desmerece el hecho de haber sido creadas gradualmente. El Libro de Job ha crecido poco a poco, de la misma manera que creció la Abadía de Westminster. Pero ni los autores de la antigua poesía popular, ni tampoco los constructores de la Abadía de Westminster, daban importancia a la fecha exacta o al verdadero autor; esa importancia es obra exclusiva del excesivo individualismo de los tiempo modernos. " (The Book of Job. S. Wellwood, 1907; Cecil Colmer, 1916. Traducción de Manuela María Conde.)      Unas lineas después refuerza su idea con la conocida cuestión homérica.
2. Si a principios del siglo XX, ya se hablaba de un excesivo individualismo, solo se puede definir el final como una vulgar demostración de lo monstruosa que puede ser la personalidad, pero el XXI puede ofrecer un retorno a niveles aceptables de na…

Diente de León.

Max Der Ring (nacido Von Hausen) se alejó de la carrera militar al ver un cuerpo mutilado y esparcido en un campo frondoso, la visión de la sangre sobre el verde, la piel mezclada con la tela del uniforme, los huesos a la vista sobre las flores de diente de león, lo iniciaron en el camino de la incertidumbre y de ahí el efecto inevitable de la búsqueda.       Esta imagen se dio en las laderas del río Aisne dónde, el para entonces Comandante Von Hausen, ordenó una retirada. Experto militar no era ajeno a la muerte y a la sangre, pero algo captó su ser en ese momento que antes, tenía vedado.       Nuestro soldado dejó el ejército al instante, cierto rango y acomodo familiar lo dejaron ir después de una bien servida carrera militar. No muchos días después comenzó su búsqueda y sus viajes.      El soldado y explorador visitó templos, habló con maestros, siguió rituales, probó plantas y animales, experimentó con lenguajes, y se entregó por completo y absolutamente a su inquietud. E…

Saber el amor.

- Mira Kari, lo que te estoy diciendo, es que si te asustaba, es porque te amaba. - Maxi, por favor. La marihuana te pone tarado. Te estoy hablando en serio vale. - Yo también chica, piénsalo, es muy difícil asustar a alguien, tienes que pensar mucho, tienes que planear, ser paciente, tener al otro en cuenta, conocerlo, tienes que tener ganas de consolarlo después, ese consolar tan lindo, después de los golpecitos y los estúpido no lo hagas más, ese abrazo cuando sientes el corazón del otro a full, uno asusta para acurrucar. Tú no decías que te asustaba todo el tiempo pues, te vivías quejando de eso.  - Si. Si me dejó tonta, siempre estoy mirando detrás de las puertas y bajo la cama. - Entonces? Te digo Kari, el susto planeado es un acto de amor, piénsalo.

Eustasio Rivera el Detallista.

En su bio de Twitter Eustasio Rivera, que así se llamaba por el poeta, había puesto inocentemente: "Detallista". Muy profundamente su inconsciente planeaba con esa palabra encontrar al amor de su vida. Ya algo adentro le hacía ruido cuando lo leía del pinned tweet del Maestro Shifu, que decía que ahí como en todos lados, lo que uno busca es amor, se sentía como oliendo una trampa. Eustasio Rivera no mentía con esa palabra, era un detallista, y esto lo aislaba y al mismo tiempo lo acompañaba.      El detallista es pesado. Puede ser más o menos pesado, digamos un tipo aguantable, o un completo imbécil. Eustasio se encontraba, y lo sabía, por entre los medios, capaz de seguir adelante sobre cosas que llamaban poderosamente su atención, pero obligado a comentarlo, a veces de manera no muy agradable, eso si, ejercía un gran esfuerzo para llegar a ese nivel, y de ahí su pensamiento recurrente: "El trabajo espiritual consiste en mantener el control sin importar las cir…

Dos Hermanos.

Eran dos hermanos. Dos varones. Uno quiso ser Militar, el otro resultó Delincuente. Al principio ambos se intentaron convencer mutuamente de que seguían el camino equivocado, pero ninguno lo logró. El Militar era callado, pero muy expeditivo, esto le daba un aire más bien de extrovertido, lo que ocurría era que mientras otro realizaba una actividad él realizaba tres, y hablar poco de tres cosas parece hablar mucho de una, así que pocos leían bien su personalidad y esto le generaba cierta incomodidad en el mundo. Y algo parecido le pasaba a su hermano, que metido como estaba en el mundo de los libros y la filosofía, parecía que le quedaba poco tiempo para delinquir, cuando al contrario era lo único en lo que pensaba.      Al principio, cuando se hablaban, y por supuesto antes del tiroteo que culmina esta historia, sus conversaciones eran más o menos así, el Delincuente hablando primero:
- El problema principal es que los productos terminan y la vida no, por supuesto termina,…

El Futuro.

lo que hago es apagar el monitor y dejar la luz del teclado encendida escribo con el ritmo que me dicta la frase separo con el enter y sigo como venga y adónde vaya pero en control  escribo así y me siento que estoy escribiendo en Tron o que de alguna manera esta palabra o esta ahora es cibernética o nuclear si hago eso esta palabra se siente como el futuro como estar en una nave espacial decidiendo en que planeta aterrizar y no como una palabra atada a mi sillón motor auxiliar encendido cabina de combustible aislada tranquilizantes a disposición comienzo maniobras evasivas por un campo de asteroides en el fondo más negro de los negros y con la luz cercana de una estrella moribunda así desde este lugar y este tablero manejo el destino de mi nave

Un día más.

Hoy me fui por la playa desde mi casa hasta el murito del puerto. Yo estaba muy tranquilo porque me habían dado el día libre en el trabajo. Cuando fui estaba atardeciendo, después de las seis de la tarde. Había estado lloviendo todo el día y el cielo estaba partido en pequeñas nubes grises muy oscuras, algunas se acumulaban a lo lejos, sobre el mar y también sobre la tierra. En esta época del año el sol todavía empuja, así que había mucha luz entre las nubes, la mezcla generaba muchos colores, se formaban algunos rosas entre negros y azules claros. El mar estaba azul oscuro, un poco picado, cuando le tocaba un poco de luz la espuma de la costa se veía muy blanca y el agua más clara.      Como había estado lloviendo la arena estaba uniforme y compacta. Estaba fresco, pero como iba corriendo estaba muy bien, solo necesitaba una remera y los shorts. Hay unos cuatro kilómetros hasta el murito del puerto, unos cinco tal vez.      Algunos como yo se estiraban de la lluvia. Había hombres de a…