Bruce Lee y Jimi Hendrix.

Bruce Lee sale de un restaurante en San Francisco, son las dos de la tarde, es verano y hay cuarenta grados, está acompañado por siete hombres, productores de Hollywood, estudiantes de artes marciales, un cocinero. Caminan una cuadra y hacia ellos viene caminando un negro flaco con afro, bruce lo reconoce y le dice: hey, no eres tu Jimi Hendrix. Y Jimi contesta: si Bruce, soy yo. Y Bruce le dice: charlamos un poco en esa plaza. Y Jimi contesta: Claro. Bruce le hace una seña a sus seguidores para que lo dejen tranquilo y se van caminando, muy lentamente, hacia la plaza, Jimi le lleva una cabeza a Bruce, pero de alguna manera parece más pequeño. Caminan hasta un banco.

- Oye Jimi, me encanta tu estilo.
- Vamos hombre, si tu eres el rey del estilo.
- No digas eso, si lo que hago es vender el no estilo.
- Así es bruce, tocar todo, escuchar todo.
- Sentir todo, Jimi.
- No nos van a dejar vivir, moriremos jóvenes.
- Si, y no importa, de alguna manera viviremos por siempre.
- Mira que chica Jimi, parece un zorro.
- Si señor, lo parece, y tú que estás haciendo ahora.
- Tengo ganas de hacer una película en la que mando un hombre al espacio, pero estos retrógrados nunca me lo van a permitir. Imagínate, un chino en el espacio, es el futuro, y no van a dejar que pase. Me imagino que voy a otro planeta y tengo que pelear seres de otra galaxia, ya pelee contra el más grande y contra el más rápido, me falta pelear con alguien que tenga más brazos, más piernas, es el futuro, ya vas a ver, pronto vamos a mostrar la energía en las películas, vamos a pelear con todo y contra todo. Pero no me van a dejar hacerlo, el hombre blanco lo tiene que hacer primero.
- El chino a tirar patadas y el negro a limpiar los pisos.
- Oh Jimi y hay que ver que mal que limpias los pisos.

Entonces se quedan en silencio un rato, viendo los árboles. Bruce rompe el silencio.

- Oye Jimi me encanta tu camisa.
- Hey B, la compré acá cerca, quieres que te lleve.
- Claro.

Bruce se para de un salto y hace un backflip, cae como haciendo una payasada y dice:

- Nada como una buena camisa para continuar con el espectáculo, además, me encanta la buena ropa.
- Claro B. Vamos por ese estilo.
- No estilo Jimi, no estilo.


Y Bruce Lee y Jimi Hendrix se van a comprar ropa.  

Fragmento de "Cobarde".

Este es un fragmento de una novela que se llama "Cobarde". Se llama o se llamaba, no sé, la dejé inconclusa. La dejé sin terminar ...