Ir al contenido principal

Saber el final.

- No te preocupes hija, todo va a estar bien. Distráete con algo. ¿Te conté eso que leí de los Kula Lumaya?
- ¿La civilización esa medio rara? No, no me contaste, igual mamá ya te he dicho que no puedes creer todo lo que lees en internet.
- Bueno pero no importa eso. Mira, dicen que los Kula Lumaya tenían un principio fundamental para todo, y es que, y me lo acuerdo clarito, toda proyección debe comenzar con la muerte.
- No entiendo, una proyección debe ser a futuro, cómo se puede comenzar con algo que no continúa. Y también es medio lúgubre pensar en la muerte.
- Lúgubre nada, la muerte es normal, y es más luz que otra cosa.
- Ay mamá. 
- Ay mamá nada, mira no es tan complicado, a mí también me costó, pero precisamente es eso, el único final para todo es la muerte ¿no? Así que solo hay dos opciones, pensar que vale la pena hacer algo para que quede después de ella, o por el contrario no te importa. Si haces algo para que quede después, trabajar en eso, y pensar en eso cuando se hacen las cosas, en si ayuda a ese objetivo o no, y si no te importa lo que quede, lo mismo, para qué hacer algo que quede después de que te mueras. Como que eso te determina el día a día, las acciones cotidianas, y así uno se pregunta, me importa lo que quede, esto sirve para eso, o no me importa, entonces para qué lo estoy haciendo. 
- Y eso crees que me va ayudar con esto.
- No sé, a mi me parece que sí. Piénsalo. Saber el final puede ser una ventaja. 


Comentarios

Danny Paredes ha dicho que…
@ -Ay mamá.
La muerte y el temor a perder lo conocido.
Eso decía Krishnamurti.

Entradas populares de este blog

El eterno retorno.

Para Jib.

     Esta historia es verdadera. Es sobre un hombre que se obsesionó de tal manera con la idea del eterno retorno, que se dedica a leer las mismas páginas una y otra vez creyendo firmemente que con ello saldrá del ciclo. Su lógica le dice que como es un ciclo y por lo tanto una serie de acciones y reacciones que se entrelazan entre ellas hasta llegar al punto de origen, en la repetición del mismo acto encontrará la salida, asegurándose de no llegar al próximo paso, que inevitablemente lo llevaría al principio.
     Todo empezó para él con el concepto de la reencarnación, intentó estudiarla de varias maneras, intentó darle sentido, cultivarla y compartirla, con la idea de perfeccionar su idea de la misma.
     Después se obsesionó con Sísifo, y al unir estos dos paralelos la idea de que no había realmente una salida de la reencarnación, o una linea recta que se manifestaba en varios planos, digamos un aprendizaje con vista a una graduación, un final concreto, sino simplemen…

Campo.

- Que rico amor, hueles a motosierra. - Y... te pone cachonda porque sabes que coges calentito. - ¿Me vas a dar? - Es lo único que quiero hacer, darte.

Marte.

Estaba muy tranquilamente vendiendo libros un hermoso día de invierno. Recuerdo que hacía mucho frío y que había mucho sol, y recuerdo que había almorzado un excelente pescado frito con arroz blanco y papas fritas del restaurante de los peruanos.      La feria estaba vibrante y llena, gente comprando, canjeando, vendiendo, ese día me parece que hicimos entre todos casi cien metros de mesones con libros. Un día radiante. Hacia el final de la tarde se me acerca un hombre, unos cuarenta años, vestido casual con ropa de buena calidad, en tonos marrones y verdes, limpio, y tengo está conversación: - Buenas señor, puede levantar lo que quiera. - Gracias. Disculpe, noto que tiene usted un acento que no es de acá, ¿De dónde es usted? - Si, así es, soy de Venezuela. - Ha mire usted que lindo, un viajero.      Su acento era neutro, era como hablar con alguien que está haciendo un gran esfuerzo por hablar correctamente. Está vez habló él primero: - Yo también soy un viajero, estoy …