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El eterno retorno.

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Para Jib.

     Esta historia es verdadera. Es sobre un hombre que se obsesionó de tal manera con la idea del eterno retorno, que se dedica a leer las mismas páginas una y otra vez creyendo firmemente que con ello saldrá del ciclo. Su lógica le dice que como es un ciclo y por lo tanto una serie de acciones y reacciones que se entrelazan entre ellas hasta llegar al punto de origen, en la repetición del mismo acto encontrará la salida, asegurándose de no llegar al próximo paso, que inevitablemente lo llevaría al principio.
     Todo empezó para él con el concepto de la reencarnación, intentó estudiarla de varias maneras, intentó darle sentido, cultivarla y compartirla, con la idea de perfeccionar su idea de la misma.
     Después se obsesionó con Sísifo, y al unir estos dos paralelos la idea de que no había realmente una salida de la reencarnación, o una linea recta que se manifestaba en varios planos, digamos un aprendizaje con vista a una graduación, un final concreto, sino simplemente una repetición hasta el infinito, se perturbó.
     Al final todos los miedos que se venían gestando con esta perturbación se materializaron cuando leyó por casualidad, aunque por supuesto en este punto nuestro personaje real ya no creía en estas, el texto de Borges "Magias parciales del quijote" (acá se puede leer), y al ver gráficamente la idea de una quinta dimensión, de un uróboros infinito, la idea de un personaje haciéndose a sí mismo, se perdió por completo, y comenzó la repetición, no como Sísifo, que cumplía un castigo, más bien como un terrorista, intentando perturbar un plan.
     Ahora tiene una rutina espartana, come todos los días lo mismo y lee todos los días el mismo texto, esperando, con la repetición del mismo acto, salir del ciclo.

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