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Su diario.

En su diario el hombre escribió: "Estoy con ella pero pienso en ti, todavía me duele que lo eligieras a él". Entonces decidió que se lo iba a decir, y agarró su teléfono, y le escribió un whatsapp, pero no se lo mandó.

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Campo.

- Que rico amor, hueles a motosierra. - Y... te pone cachonda porque sabes que coges calentito. - ¿Me vas a dar? - Es lo único que quiero hacer, darte.

El eterno retorno.

Para Jib.

     Esta historia es verdadera. Es sobre un hombre que se obsesionó de tal manera con la idea del eterno retorno, que se dedica a leer las mismas páginas una y otra vez creyendo firmemente que con ello saldrá del ciclo. Su lógica le dice que como es un ciclo y por lo tanto una serie de acciones y reacciones que se entrelazan entre ellas hasta llegar al punto de origen, en la repetición del mismo acto encontrará la salida, asegurándose de no llegar al próximo paso, que inevitablemente lo llevaría al principio.
     Todo empezó para él con el concepto de la reencarnación, intentó estudiarla de varias maneras, intentó darle sentido, cultivarla y compartirla, con la idea de perfeccionar su idea de la misma.
     Después se obsesionó con Sísifo, y al unir estos dos paralelos la idea de que no había realmente una salida de la reencarnación, o una linea recta que se manifestaba en varios planos, digamos un aprendizaje con vista a una graduación, un final concreto, sino simplemen…

El sol.

Ella se sentaba frente a mi, en el mismo escritorio.      Mis escritorios estaban en forma de ele. El cuarto era un cuadrado, cuando entrabas a la izquierda estaba el escritorio pequeño contra la pared en la esquina, el grande paralelo a la pared de la puerta, se me creaba así un pequeño nicho de felicidad, en el que me sentía protegido para adentrarme en las profundidades y la soledad absoluta. La pared frente a la puerta tenía una ventana con vista a la montaña, así que me podía quedar sentado por horas trabajando con una vista espectacular.      Ella se sentaba frente a mi, traía una silla y sin preguntar tiraba sobre la mesa todo tipo de cosas que utilizaba para hacer sus collares; piedras de todo tipo y tamaño, reales, de plástico, tiras de colores, pedazos de telas, dijes de oro y plata, pedacitos de metales, corales, todo tipo de pucas, cierres e hilos, llegaba con un montón de frascos y los volteaba en el escritorio, sin decir palabra, algunas cosas saltaban sobre lo…